Ruta de Porrera

Al este del Priorat, el pueblo de Porrera está íntimamente ligado al valle del río Cortiella. Dispuesto al fondo del valle, en un punto donde el valle se abre un poco al encontrarse con el barranco de la Teixeta, su visión desde el "coll" major viniendo de Falset es como si hubiese rodado montaña abajo hasta quedar asentado sobre la vertiente soleada del río, a cobijo de los vientos del norte y bajo la mirada de la sierra del Molló. Su término municipal se extiende por todo el valle del río.

El cultivo de la viña le ha otorgado desde siempre la riqueza, y prueba de ello es la gran cantidad de casas acomodadas de la población, así como su carácter más urbano a raíz del importante comercio del vino de los siglos XVIII y XIX.

Los viñedos mayoritariamente plantados en terrenos agrestes con pendientes de hasta un 60%. El rendimiento por cepa es bajísimo.

Entre los platos típicos de ésta población destacan las cocas amasadas, la coca de huevo, el rotllo (roscón típico de San Blas), la miel, la butifarra y el vino de la DOQ Priorat. 

Iglesia parroquial de San Juan Evangelista

Porrera - iglesia parroquial de San Juan EvangelistaEl origen de la población como tal se remonta a 1201, cuando está documentada la carta de población para los habitantes del lugar de "Valporrieram".

El edificio más destacado es la iglesia parroquial de San Juan Evangelista. En el ámbito civil, Porrera ha conservado siempre su aspecto señorial y orgulloso: las casas, espaciosas y suntuosas; sus calles, el río y las anchas portaladas, recuerdan su glorioso pasado. Destacan especialmente los relojes de sol, fechados entre los años 1840 y 1880, con piezas realmente interesantes, como el reloj vertical declinante, llamado "reloj de tarde", difícil de encontrar en el resto de Cataluña, o el del Portal, considerado el más grande en dimensiones. También tiene interés la ermita de Sant Antonio, construida en el siglo XVII, tiene una sola nave con espadaña y está edificada sobre un promontorio rocoso desde donde se obtienen unas vistas formidables de la población.

La historia de Porrera está vinculada a hechos convulsos y gestas valerosas, y por ello tiene fama de "villa liberal e insurrecta", siempre volcada en la defensa de las causas democráticas y en contra de las imposiciones autoritarias. Ya en 1462 defendió a la Generalitat frente al rey, en la guerra de Sucesión contra las tropas borbónicas, en el bandolerismo del siglo XVI contra la realeza, contra las fuerzas napoleónicas a principios del siglo XIX y contra los absolutistas que en 1822 quemaron el pueblo por tercera vez en la historia.

La costumbre más típica es la del "día del rotllo", el 2 de febrero se compra el tradicional “rotllo”, un dulce típico de crema de almendras que la gente se come al día siguiente, festividad de San Blas. Así como también la fiesta de San Antonio, el 17 de enero día en que se sube algún mulo a la ermita del mismo santo para bendecirlo. Antiguamente se hacía una carrera hasta llegar al pueblo, aunque sólo participaban los más atrevidos ya que desde la ermita al pueblo hay una fuerte pendiente. 

PORRERA EN FIESTAS

Las fiestas mayores son por San Juan Evangelista, llamado "de la cerecita", en mayo, y por San Francisco de Asís, en octubre, fiesta que se trasladó a noviembre para hacerla coincidir con el fin de la vendimia y se podía celebrar la cosecha. Una fiesta en que destaca el tradicional reparto 

de "coques" (bizcochos) por las calles del pueblo. El segundo sábado de noviembre tiene lugar Tasta Porrera, una muestra y degustación de vinos y gastronomía locales.

Casa-museo "Ca l'Amorós"
Ca l'Amorós

Descubre los rincones de una casa acomodada del pueblo de Porrera de hace más de 200 años.

Desde la bodega al desván, encontrarás herramientas de campo, vestidos y ropa del hogar de época, mobiliario y muchas otras cosas curiosas.

En el desván te ofrecemos la opción de hacer una cata de vinos del pueblo y productos locales con unas vistas espectaculares sobre Porrera y las montañas y viñedos de su entorno.

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