Ruta por la D.O. Tarragona

Ruta por la D.O. Tarragona

La ruta por la D.O Tarragona está situada en la parte central de la provincia de Tarragona.

El viñedo estaba presente en la zona del Camp de Tarragona y buena parte de la ribera del río Ebro, a su paso por la provincia de Tarragona, ya en tiempos del Imperio romano . Se pueden distinguir dos zonas: la parte meridional que es una llanura; y la parte septentrional, más hacia la costa, de montaña baja.

Tiene clima templado, dulcificado por el mar, de manera que no se notan cambios extremos de temperatura.

La pluviosidad es muy irregular.

Bodegas en ruta

Dónde dormir

Qué visitar

La Canonja

La Canonja, situada entre los municipios de Tarragona y Reus, se encuentra sobre un cerro en cuyo pie se alza el castillo de Masricart.Las conjeturas sobre la presencia anterior de una villa romana están por demostrar, a pesar de que se haya encontrado algún elemento de origen romano en las paredes del Castillo.

La estructura arquitectónica que hoy en día podemos contemplar es típicamente gótica, de planta cuadrada con un patio central, que contiene la escalera y organiza las diferentes dependencias. La ventana sobre el acceso, en la fachada principal, corresponde inequívocamente a esta época. Probablemente fue durante la segunda mitad del siglo XVI, siendo señores de Masricart los Castellví y los Ponç, que el Castillo adquirió su forma actual.

Tal como corresponde a un edificio rural, la planta baja estaba destinada a cuadra y bodega, con grandes lagares donde se almacenaba el vino de los agricultores masricardencs. También estaba la cárcel y, seguramente, alguna dependencia destinada al alcalde. La primera planta era la planta noble, con las habitaciones del señor. Arriba de todo, la buhardilla, con toda aquella fila de aberturas, bien habitual en los cortijos catalanes del siglo XVIII, que aseguraba una buena ventilación con el fin de secar los frutos o el grano. En una esquina de la barbacana apareció la inscripción del año 1748, lo que permite datar la parte alta de la construcción.

Actualmente, en las instalaciones del Castillo se encuentra la Biblioteca Pública , el Fondo Ricard Salvat y el Fondo del Centro de Estudios Canongins, el Archivo Municipal , sala de exposiciones, sala de actos y polivalente y despachos de la administración.

Destacan monumentos como la iglesia parroquial de Sant Sebastià, de estilo neoclásico, y el porche de la abadía, antigua puerta de entrada al recinto de la villa.

La iglesia fue iniciada hacia el año 1746. En 1873, durante la tercera guerra carlista, fue ocupada por los liberales, que hicieron algunas obras de fortificación. En julio del 1936 desaparecería el retablo del altar mayor y se quemaban, en el rellano, una buena parte de las imágenes y maderamen y la iglesia se convertía en garaje de los coches y camiones incautados por el comité antifascista. Inmediatamente después de la contienda civil se realizaban algunas obras de reparación y también se colocaba el pavimento actual.

De todas las masías existentes en el antiguo término destacan, por su importancia arqueológica y prehistórica, la Boella, documentada a partir del 1150 y donde se han encontrado restos de mamut de más de 700.000 años de antigüedad, hecho que demuestra que la Boella es una de las ocupaciones humanas más antiguas de Europa.

El yacimiento arqueológico del Barranco de la Boella se localiza en el término municipal de La Canonja y se sitúa a 5 kilómetros de la costa ya 50 metros de altura sobre el nivel del mar.

Durante años, el yacimiento ha sufrido de forma frecuente grandes torrentes de agua que han afectado gravemente la conservación de los restos arqueológicos.

En 2006 una nueva y fuerte corriente puso al descubierto restos de dientes y defensas de mamut. Este hecho motivó la realización, en el año 2007, de una campaña de excavación arqueológica llevada a cabo por el Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) en colaboración con la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona. Este yacimiento se descubrió a principios del siglo XX, pero no fue hasta 1970 cuando el excavó por primera vez el arqueólogo Salvador Vilaseca. Con esta primera excavación se localizaron restos de elefante, rinoceronte, caballo, ciervo y herramientas de piedra.

Las excavaciones realizadas entre los años 2007 y 2008, confirmaron la importancia del yacimiento ya que se localizaron nuevos restos de mamut (molares y defensas), así como restos de hipopótamo, rinoceronte, ciervo, caballo y varios carnívoros. Junto con esta fauna también se encontraron herramientas de sílex.

En definitiva, este conjunto arqueológico incluye dentro de un período de la prehistoria muy poco conocido en nuestra región y también en todo el continente europeo, lo que da una gran importancia al yacimiento.

Otro espacio importante es el refugio que se encuentra debajo de la  Plaza de la O y la calle Ravaleta. Este disponía de dos accesos, uno desde Ravaleta y el otro es el que se ha descubierto y adecuado recientemente.

En primer lugar hay que situar la Canonja en el contexto de la Guerra Civil, su situación geográfica tan cercana al campo de aviación de Reus, la hacía sensible a los bombardeos de la aviación nacional, hecho que propició la construcción de los refugios en una fase muy inicial de la guerra. De hecho se empiezan a construir durante 1937.

En cuanto al refugio de la Plaza de la O sabemos que tenía los dos accesos públicos y al menos un acceso particular. Tiene una longitud aproximada de unos 50 metros, su túnel interior tiene una anchura de unos 2 metros y una altura libre interior en el centro de la bóveda de 1,75 metros. Aproximadamente en el centro de su recorrido dispone de un pozo de registro y ventilación que se encuentra bancarias con blanda cerámica, al igual que la vuelta de acceso, que se encuentra a unos 6 metros de profundidad respecto a la cota de la calle. Su punto más bajo y coincidente con la parte central de su recorrido interior se encuentra a 8 metros de profundidad.

En el archivo municipal existe diferente documentación que corrobora la existencia de otros refugios.

Alforja

Alforja es un municipio de Cataluña perteneciente a la provincia de Tarragona en la comarca del Baix Camp. Se encuentra en el límite occidental del Baix Camp con el Priorat.Antiguamente estas tierras estuvieron habitadas por gente de la tribu íbera de los Cossetans y en la partida de les Barqueres han aparecido restos de una antigua villa romana, seguramente un pequeño núcleo de gente procedente de la cercana Tàrraco que comerciaban con los íberos de nuestras montañas.  

El origen de la población fue una antigua masía árabe que explotaba unas antiguas minas de plata. Los primeros documentos escritos sobre Alforja son de 1152 donde aparece citada en un pergamino de Ramon Berenguer IV.

Destacan la ermita de Sant Antoni, del siglo XVIII,  a donde van muchas excursiones,

La ermita de Sant Antonio de Padua de Alforja, se construyó el 1742 junto a la riera del mismo nombre. Tiene fama por su fuente de agua rica en minerales, la cual durante algunos años se vendió embotellada, y a día de hoy es gratuita.  Antiguamente se hacía la bendición de los animales de carga de los labradores y era muy frecuente traer un cirio en Sant Antoni para darle gracias de alguna petición concedida.

Bajo la plaza de la ermita, tocando a la Riera había el bassot de Sant Antoni, donde antes se iba a lavar la ropa de los enfermos contagiosos y de los difuntos. Adosado a la ermita encontramos un pequeño habitáculo para el ermitaño.

La Ermita de la Virgen de Puigcerver está situada en un emplazamiento privilegiado, en la parte alta de la sierra del mismo nombre, a 787 metros de altitud y justo en la partición entre el término municipal de Alforja y el de Riudecols . La posición dominante sobre las tierras del entorno permite tener una vista muy amplia sobre la llanura del Campo, parte de la Costa Dorada y la parte occidental del Priorat. Desde tiempos ancestrales una leyenda transmitida a través de los años nos habla de la aparición, en el tronco de una serbal, de una imagen de la Virgen María, encontrada por tres jóvenes enviados a descubrir el misterio de un extraño resplandor proveniente de esta zona.

Rodonyà

El municipio de Rodonyà se encuentra en el sector suroriental de la comarca del Alt Camp, en el límite con el Baix Penedès, en el sector de la izquierda del Gaià accidentado por los contrafuertes del Montmell. Limita con los términos de Vila-rodona (noroeste) y Montferri (oeste y sur) del Alt Camp; Masllorenç (sur); y con los del Montmell (noreste) y la Bisbal del Penedès (este) del Baix Penedès.

Entre sus lugares de interés destacan:

  • Casa Consistorial
  • Castillo de Rodonyà: Uno de los edificios más emblemáticos del municipio. Actualmente, de este castillo se conserva el bloque cuadrangular de las cuatro paredes principales, coronadas de almenas. En el interior se conservan algunas paredes y arcos; en el exterior, un trozo de muralla y la puerta que da al patio de entrada; y, en el subterráneo, unas minas.
  • Iglesia de San Juan Bautista: En el centro del pueblo, se encuentra la iglesia parroquial, dedicada a San Juan Bautista, construida en el tercer cuarto del siglo XVIII, de estilo neoclásico. El campanario es de planta cuadrada y acabado en una torre octogonal.
  • Casa de Cultura – Biblioteca Municipal
  • Plaza Mayor
  • Plaza del Castillo

Por San Juan Degollado se celebra la fiesta mayor de verano, en la que es tradicional el pan bendito, una especie de tortas hechas con huevos, harina y azúcar. La fiesta tiene lugar el fin de semana después de la festividad (29 de agosto). La fiesta mayor de invierno se celebra por San Sebastián (20 de enero).

Sant Jordi es la fiesta que cierra el ciclo de entrada de la primavera, uniendo al mismo tiempo unos componentes que le vienen del origen legendario y guerrero del personaje del santo con otros de su condición de fiesta de llegada de la primavera.

Rasquera

En la parte meridional de la comarca de Ribera de Ebro, encontramos el municipio de Rasquera.Tiene una geografía muy diferenciada: por un lado terrenos planos y suaves; y por otra parte, la Cordillera de Cardó conlas sus abruptas montañas.

La historia de Rasquera se remonta hace más de seis mil años, al epipaeolític, cuando los primeros pobladores de Rasquera, dejaron a la Caparrella sus huellas en forma de pinturas rupestres, enmarcadas dentro del Arte Rupestre Levantino, declarado patrimonio Mundial por la UNESCO. En algunas partidas de términos se han encontrado restos líticos, que pueden proceder del paleolítico medio hasta etapas más recientes (puntas de flecha, punzones, raspadores …).

Para las citas históricas, el castillo es el punto más emblemático del pueblo.
La primera referencia que conocemos, donde aparece el nombre de Rasquera, es del 1153 aludiendo el castillo como única fortificación a la izquierda del Ebro, en una donación que hace Ramón Berenguer IV a los templarios, acta de 1153.
En realidad el castillo de Rasquera perteneció a los templarios en primer lugar.

Se puede conjeturar que Rasquera, durante siglos, fue una Villa Cerrada, conformada por lo que hoy es la Calle Mayor.

Contaba, como mínimo, con tres portales: Una situada entre Ca Piñol y Ca Juan de la Tienda. Otro al terminar el callejón del “perxe de la ciudad, actualmente Calle del Pozo. Finalmente “La puerta de Miravet”  entre Ca Julio y Ca la
Modesta.
El cierre de la Vila Closa no estaba hecho por murallas, sino por las paredes posteriores de las casas que formaban la actual Calle Mayor.

En el frontón de la iglesia hay anotada una fecha: 1772. Se supone que es la fecha del final de la construcción del edificio.

Podemos encontrar La Prisión, cárcel municipal que se empieza a utilizar en cuanto la impartición de la justicia pasó del ámbito feudal a manos de ayuntamiento -por faltas leves- o bien al organismo de judicatura.
No tenemos noticia documental, hasta el momento presente, de la época en que se adecuo la habitación Rasquerana como prisión. Aunque no fuera aventurado suponer que ocurrió a fines del siglo XVIII o principios del IXI.

Es un pueblo artesano por excelencia; se trabaja el boj y el palmito y se elabora un dulce retahíla de productos pasteleros.

La Cabra Blanca de Rasquera, o Cabra Blanca tal como es conocida entre los pastores, es la única raza autóctona de cabras de Cataluña y se localiza en las comarcas conocidas como las Tierras del Ebro (Ribera de Ebro, Baix Camp, Tierra alta y Baix Ebre). Rasquera y Tivissa son las dos poblaciones donde, tradicionalmente, se han concentrado el mayor número de cabezas. En las Sierras de Cardó-Rasquera y Tivissa-Vandellòs nos podemos encontrar, aproximadamente, el 65% del censo total de la raza.

Se pueden realizar diferentes excursiones por la zona:

  • Ruta a Santo Domingo.
  • Ruta del Observatorio de Lister.
  • Ruta Camino del Frares y Fuente del Tejo.
  • Ruta Rasquera-Balneario de Cardó.
  • Ruta de la Fuente de la aguada.
  • Ruta de la Cruz de Santos.
  • Ruta Fuente de la Caparella – Viamar.

El Perelló

El Perelló está situado en la comarca del Bajo Ebro. El testimonio más relevante de la presencia humana en este territorio durante la Prehistoria corresponde a las pinturas rupestres.

El Abrigo de Cabra Feixet, conserva muestras del arte más singular de la Prehistoria europea, el Arte Levantino la expresión creencial de los últimos grupos cazadores-recolectores epipaleolíticos (10.000 años antes del presente) y se trata de un arte figurativo y exclusivamente pictórico.

Actualmente se reconocen un par de arqueros -uno particularmente detallado de 26 cm de altura- varios cápridos y ciervos -destacando una cabra macho y una cierva, magníficas pruebas todas ellas de la sensibilidad y maestría de aquellos artistas-, y restos de otros cuadrúpedos; todos en color rojo. ​

Nulles

El municipio de Nulles se encuentra situado en el sector meridional de la Comarca del Alt Camp, al Sudeste de Valls, su capital. Limita por el Este con Vilabella, por el Norte con Puigpelat, por el Oeste con Vallmon, y por el Sur con Renau. El pueblo de Nulles se encuentra en la carretera que va desde Tarragona hacia el Monasterio de Santes Creus. El torrente del Bogatell pasa dentro de su término municipal.

El origen de Nulles es incierto, pero parece ser que se remonta a la repoblación de la zona después de la Reconquista (siglos XII y XIII)

Por lo que se refiere a su economía se basa en gran parte en la viña. La Vinícola de Nulles, con la Catedral del Vino como emblema, es la historia del esfuerzo de un pueblo para sacar adelante un sueño Un anhelo de esperanza que resulta casi imposible después de la gran desolación que causa la plaga de la filoxera.

Son los principios del 1900, y tras centenares de años con plantaciones y elaboraciones vinícolas familiares, los habitantes de Nulles deciden unir sus recursos y conocimientos para crear el sindicato de San Isidro y levantar la bodega del pueblo, la Catedral del Vino de Nulles. Esta unión, se materializa en 1917, siendo la cosecha de 1920 la primera en llenar los nuevos depósitos de la bodega modernista.

Este edificio emblemático fue obra de Cèsar Martinell, uno de los máximos exponentes del movimiento modernista.

La iglesia parroquial de San Juan Baptista con su esbelto campanario, de estilo barroco neoclásico, se construyó durante los años 1510 y 1520, y se rehizo posteriormente en el siglo XVIII. En 1939 se quemaron todas las imágenes, altares y utensilios.

Se pueden apreciar algunos restos del antiguo castillo de la villa de Nulles, el “castell”, lugar con una excelente vista sobre toda la comarca. Del antiguo castillo solamente queda una pared, en la cual se puede observar “opus spicatum”.

El tranquilo pueblo de Nulles, saltó a la fama a mediados del siglo XIX, cuando sufrió un hecho insólito: la caída de un meteorito.El 5 de noviembre de 1851 sobre las 17:30h de la tarde se vio una bola de fuego y se escucharon detonaciones. Cayeron un gran número de condritas en las villas de Nulles, Vilabella y Tarragona. Uno de ellos en la puerta de un portal de Nulles.

Se trata del meteorito conocido más grande de Cataluña, de unos 9 kg aproximadamente y actualmente hay 15 ejemplares repartidos en ciudades como Madrid, Barcelona, París o Londres, que lo han estudiado minuciosamente.

Hoy día, este hecho se recuerda con un cartel en el lugar en el que cayó uno de los fragmentos más grandes.

Además de la población de Nulles, dentro del término municipal, están los barrios de Bellavista y Casafort.

Bellavista, al Noreste de Nulles, está compuesto por 15 casas y debe su nombre a su posición alta, que le proporciona muy buenas vistas de todo L’ Alt Camp. Allí encontramos la capilla de la Santa Creu.

Casafort, también al Noreste, hoy en día prácticamente despoblado y donde se conserva un observatorio meteorológico desde 1914. Rodeado de viñedos, almendros y olivares, este conjunto de casas rústicas hacen de Casafort un lugar emblemático y mágico. En la misma entrada del pueblo, destaca una de las casas por su gran escudo del siglo XVII que corresponde a los condes de Perelada.

A poco más de 1 km de Nulles, se ha descubierto un asentamiento íbero que data del siglo III aC. en el que residían tres o cuatro familias que se dedicaban a la producción agrícola. A parte de las casas, se han descubierto una estancia principal con su chimenea; un taller con piezas de telares y piedras de muela para el grano; y una zona para el almacenamiento del excedentes de grano.

Allí se encontró recientemente un esqueleto humano. Fue una sorpresa, ya que los pueblos íberos incineraban los cuerpos. Efectivamente, la prueba del Carbono 14 confirmó que el cuerpo era de otra época, la romana, y por la forma en el que lo encontraron y el tamaño de los huesos, probablemente sea un esclavo o campesino.

Lo que no han encontrado es evidencias de que también explotaban la vid, algo que sería muy simbólico para un pueblo que vive practicante del vino.

Dentro de la comarca del Alt Camp, al Noroeste de Nulles, se encuentra el monasterio de Santes Creus, uno de los tres monasterios de la Ruta del Cister junto con el de Poblet y el de Vallbona de les Monges.

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