Ruta por La Rioja Media

Ruta La Rioja Media

La Rioja Media es la región central de la comunidad autónoma de La Rioja (España).

La comprenden los municipios situados junto a los cauces de los ríos Iregua, Leza y Jubera, es decir, las comarcas de Logroño.

Estos territorios limitan al norte con la margen derecha del río Ebro, al este por la Sierra de la Hez donde comienza la Rioja Baja, por el sur con la Sierra del Hayedo de Santiago y Sierra de Cebollera donde comienza la provincia de Soria y por el Oeste con la Sierra de Moncalvillo y Sierra de Camero Nuevo donde comienza la Rioja Alta.

La comarca de Logroño se sitúa en el tramo medio del curso del Ebro. La mayor parte de la comarca es de valle, es decir terrenos llanos y agrícolas, pero también encontramos los pies de las sierras del Camero, así como la totalidad de la sierra de la Hez.

Los Cameros son unas sierras situadas en el centro sur de La Rioja. Tierra de contrastes, parecen especialmente diseñados para aventureros y para los que buscan recodos de paz. Cameros Nuevo, cuyo corazón es el Parque Natural de Sierra Cebollera, es un vergel de robles y hayedos regados por el Iregua. Recorre sus numerosos caminos y descubre sus bosques.

Camero Viejo se diferencia del Nuevo por su aridez y soledad, con impresionantes bancales abandonados llenos de matorral.

Disfruta del silencio en el sobrecogedor cañón del Río Leza. Asómate a sus “gargantas” entre Soto en Cameros y Leza del Río Leza y disfruta del vuelo de los buitres leonados entre sus espectaculares paredes rojizas.

En Camero Viejo queda un reducido número de dehesas con encinas y robles utilizadas de forma comunal. Visita las localidades de Torre en Cameros y San Román de Cameros, prueba el famoso queso camerano y pregunta por ellas. Y aún te quedará mucho por descubrir, como los antiguos oficios de cestero o escriñero de San Román.

Las comarcas de Rioja Alta, Media y Baja dibujan su propio mapa de cultivos. En Rioja Alta predomina, sobre todo, cereal, remolacha, patata, viñedo y hortalizas; en Rioja Media, frutales y viñedo; y en Rioja Baja hay preponderancia de hortaliza, frutales, viñedo, olivar y almendro.

Bodegas en ruta

Qué visitar

Murillo de Río Leza

Está situado a 407 metros de altitud y la superficie de su término municipal es de 46 kilómetros cuadrados. Se encuentra en la zona de confluencia entre la Sierra y el Valle, delimitado por la unión de los ríos Jubera (despejado y pausado) y Leza (afluente del Ebro, bravo y sombrío), lo que le convierte en pueblo de paso.

El clima de Murillo de Río Leza es “mediterráneo con tendencia a la continentalización”, es decir, posee las características típicas del Valle del Ebro. Con una temperatura media en verano superior a los 20º y en invierno inferior a los 7º de media. El nivel de precipitaciones es escaso en volumen, pero compensado por una distribución bastante regular a lo largo del año.
Históricamente agrícola (con el cereal y la vid como ejes fundamentales, además de la huerta en torno a los márgenes fluviales).
La ganadería extensiva (en este caso, ovina) tiende a desaparecer, pero sigue habiendo varios pastores. De tipo intensivo permanecen granjas de porcino, avícola y vacuno.
El origen de la localidad está relacionado con los romanos, existen vestigios de una calzada romana que ascendía paralela al Río Leza y restos arqueológicos de un campamento romano que se asentaba en la zona como base para proteger la calzada romana.
En época medieval, Murillo alcanza cierto auge gracias a los musulmanes y sus técnicas de cultivo, aprovechándose de la situación ideal del pueblo para estas actividades.
Se constata también en el siglo IX una colonia de monjes ermitaños que excavan sus moradas en los montes arcillosos sobre la confluencia de los ríos, en el paraje hoy conocido como “Agujerones” y “Caseta de los moros”.
Poco después un movimiento de repoblación de origen navarro insufla nueva vida al pueblo. El desarrollo de Murillo se produce en torno a una calle principal marcada por la dirección que toma el Valle. A ambos lados de esa calle se distribuyen las viviendas.

En los siglos XII y XIII se forma una segunda villa, con el tipo característico de urbanización medieval cristiana en Bastida.
El edificio más monumental de Murillo de Río Leza es la Iglesia Parroquial de San Esteban Protomártir, edificio de piedra de sillería de una sola nave, cubierta con bóvedas sostenidas por columnas de estilo corintio, con la sacristía a la derecha del crucero.
El coro se sitúa a los pies, lo mismo que la torre que da al sur y es de tres cuerpos. La portada también se abre al sur, bajo una hornacina y está distribuida como un retablo de tres cuerpos. La puerta es de medio punto con dos alegorías en sus ángulos.
Una representación  de San Esteban en el cuerpo de en medio. En el cuerpo superior hay varios relieves, y sobre la hornacina un triángulo de frontón. Hay otra portada en la parte norte y otra puerta de interés en la capilla del Cristo.

El retablo mayor, datado a fines del XVII, está adornado con seis columnas salomónicas, relieves de diversos santos, y un relieve con la Invención de San Esteban en el cuerpo central y otro del Padre Eterno en el cuerpo superior.
Destacan tallas del siglo XV y de época barroca, pinturas al fresco del XIX, y un bellísimo mobiliario de la sacristía completan un conjunto monumental de una imponencia y belleza sin parangón.

A la salida del pueblo, camino de Agoncillo junto al Cementerio,  se encuentra la Ermita de Nuestra Señora la Virgen del Cortijo, es una edificación en sillería y ladrillo de una sola nave, cubierta de bóveda de cañón, el coro está a los pies y sobre él una pequeña espadaña con campana. En el interior del templo, se encuentra la imagen de la Virgen del Cortijo del siglo XVII.
La otra ermita de la localidad se encuentra camino a Ventas Blancas, la Ermita de Santa Ana, construida en sillería en el XVI con añadidos constructivos del XVIII.

Las edificaciones no religiosas cobran menos importancia en el casco urbano de Murillo de Río Leza, pero aún así el conjunto urbano presenta varios edificios de interés, de sillería y con reminiscencias nobiliarias, con escudos y blasones.
La fiesta mayor se celebra el día 3 de agosto y su patrón es San Esteban Protomártir. Cuentan con una gran repercusión regional, siendo el epicentro de la fiesta riojana durante el verano.

Fuenmayor

Fuenmayor es una próspera villa situada al norte de La Rioja, a tan solo 12 km de Logroño, excelentemente comunicada con Bilbao y Zaragoza mediante la autopista Vasco-Aragonesa.Sus 3.000 habitantes disfrutan de su privilegiada situación en el corazón de la mejor zona vitivinícola de la región. Todo esto hace de Fuenmayor una localidad acogedora que anima a turistas y visitantes a recorrer sus calles y disfrutar de su variada oferta turística.

La existencia de varios yacimientos permite asegurar que la zona se encontraba poblada desde tiempos muy remotos, aunque el nombre de Fuenmayor no aparece en un documento hasta el siglo XI cuando la reina de Nájera-Pamplona, doña Estefanía, lo dona al monasterio de Santa Mª La Real de Nájera, quien a su vez lo vende a Navarrete en el XIV. Tres siglos después Fuenmayor compra su independencia por 6.600 ducados. El mayor empuje económico de la villa se produce a partir del siglo XVIII. El sector vitivinícola alcanza un importante auge mejorando su producción y apostando por su exportación al extranjero. De la vitalidad económica y social de la villa en esta época dan fe los numerosos palacios y ermitas que se construyen y que constituyen una parte importante del patrimonio que se conserva actualmente. Basta con dar un paseo por las calles Mayor Alta y Mayor Baja para disfrutar de sus casonas blasonadas así como de los palacios ubicados por toda la localidad.

  • IGLEISA PARROQUIAL DE SANTA MARÍA: Este nuevo templo del siglo XVI sustituye al antiguo más pequeño, de estilo románico. Presenta planta de salón, con un amplio espacio interior de gran solemnidad, que actualmente puede admirarse en toda su plenitud tras la rehabilitación llevada a cabo los últimos años. El altar mayor, realizado en madera de nogal con un programa iconográfico basado en la Virgen, es obra del escultor navarro Juan de Bazcardo.
  • Casa Navajas Casa solariega que data del siglo XVI, reformada en el XIX.
  • Palacio de los Urbán del Campo Enclavado en la calle del Río en pleno Casco Antiguo y construido en el siglo XV, aunque con elementos posteriores del XVII, este palacio es uno de los edificios más antiguos de Fuenmayor.
  • Casa en calle Palacio, 1 Data del siglo XVI, con escudo y balconada esquinada del s. XVIII.
  • Palacio de los Marqueses de Terán Situado en la calle de su mismo nombre. Fue la sede de la Real Junta de Cosecheros de La Rioja a finales del siglo XVIII.
  • Puente de la Plaza Puente del siglo XVI que salva el río Mayor y conecta las calles Mayor Alta y Mayor Baja.
  • Ermita del Cristo De los siglos XVII-XVIII, está situada en el camino viejo a Logroño, con retablo mayor barroco y el crucifijo titular realizado por Juan de Lorena en 1549. Destaca un cuadro exvoto que recuerda el milagro que hizo el Cristo resucitando a un niño ahogado en el Palacio de los Urbán del Campo.
  • Palacio Fernández Bazán Situado enfrente de la Iglesia, con una portada barroca coronada con escudo e imagen de san Francisco. Data del s. XVIII.
  • Ermita del Carmen (s. XVIII) Situada a un par de kilómetros del pueblo en la carretera de la Estación.
  • Monumento a don Antonio Valdés y Fernández Bazán Ministro de Marina de Carlos III y capitán general de la Armada Española, Antonio Valdés fue el creador de la actual bandera española, de los astilleros Bazán y del Museo de Marina de Madrid. Este monumento es obra de los escultores Dalmati-Narvaiza. Importante señalar que Rubio Dalmati es descendiente de fuenmayorenses y uno de los escultores riojanos de más renombre. Obra de los mismos artistas es la Fuente de la Uva que preside el espacio peatonal formado por las plazas de Tresses y Azpilicueta en pleno centro del pueblo.

Las fiestas y las tradiciones en Fuenmayor son un momento de reflexión y devoción religiosa pero también una oportunidad para el encuentro y la diversión con familia y amigos. Las costumbres se funden con las celebraciones en un ambiente de relajación y disfrute.

ENTORNO NATURAL Las vides y el Ebro definen el territorio Fuenmayor y su entorno suponen un auténtico regalo para la vista: fabulosas viñas, choperas que abrazan el Ebro y numerosas rutas culturales y ciclistas se ofrecen como alternativas de ocio para los visitantes.

Rutas BTT Una bonita forma de conocer mejor Fuenmayor y su entorno natural es recorrer sus caminos y admirar sus paisajes siguiendo las rutas BTT (Bicicleta Todo Terreno) incluidas en el Plan de Rutas BTT elaborado por la Mancomunidad de Pueblos del Moncalvillo a la que pertenece Fuenmayor. De los veinte trayectos de la Mancomunidad, cuatro son las rutas que atraviesan Fuenmayor: “Senda Verde”, “Camino Viejo a Navarrete”, “Pasada de Los Blancos” y “Senda de la Dehesa”. Con diferente grado de dificultad, estos recorridos permiten conocer desde otro punto de vista esta bella localidad riojana.

Camino Natural del Ebro GR99 Este camino de Gran Recorrido (GR) consta de 42 etapas a lo largo de más de 1.200 km desde Cantabria a Tarragona. Fuenmayor está incluida en la etapa 15.1, que recorre una distancia de 28,5 km de Cenicero a Logroño.

Soto de Buicio El Soto de Buicio es un ejemplo de naturaleza en estado puro. Un sotobosque de ribera enclavado en el curso medio del río Ebro, sobre un islote nacido en uno de sus amplios meandros, ubicado a dos kilómetros de Fuenmayor, localidad a la que pertenecen los terrenos de la Reserva Natural. Este enclave, en una superficie extendida a lo largo de 30 ha, está protegido bajo la calificación de Reserva Integral por el Gobierno de La Rioja.

El Camino Ignaciano es la ruta que el caballero Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, recorrió en 1522 desde su casa natal en Loyola hasta la ciudad de Manresa. En 1521, tras caer herido en la Batalla de Pamplona, Ignacio de Loyola sufre una profunda conversión espiritual dejando las armas para seguir a Jesucristo. La ruta ignaciana se divide en 27 etapas y es en la séptima, con un recorrido de 16,9 km, partiendo de Laguardia hasta Navarrete, donde trascurre por las calles de Fuenmayor.

Hablar de Fuenmayor significa hablar de vino. La localidad, estratégicamente situada en una de las mejores zonas de la Denominación de Origen Calificada Rioja, vive por y para sus magníficas bodegas y sus exquisitos caldos.

Aunque el nombre de Fuenmayor aluda a la monumental Fuente de San Juan o Fuente Mayor, indudablemente Fuenmayor es conocida por sus vinos. Su situación, a orillas del río Ebro, ha favorecido que sus 34 km de extensión estén prácticamente ocupados por la vid, un cultivo altamente tecnificado que proporciona la materia prima para producir sus ricos caldos en las numerosas bodegas asentadas en esta localidad. Aproximadamente, treinta bodegas pueblan su territorio. Entre ellas podemos visitar bodegas de reciente creación junto a otras centenarias. Unas y otras ofrecen una variada oferta enoturística que permite conocer el proceso de elaboración del vino tanto en una pequeña bodega familiar como en un gran grupo empresarial, visitar antiguos calados o contemplar las más modernas instalaciones.  Todo ello nos ofrece Fuenmayor y mucho más… Experiencias en torno al mundo del vino y su cultura íntimamente relacionadas con la gastronomía, los ritos populares y los monumentos histórico-artísticos que jalonan la región. Un viaje de pasado, presente y futuro en el que todos nuestros sentidos despertarán para descubrir Fuenmayor y su mítico vino de Rioja.

Bodegas por D.O.C. La Rioja

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