Ruta D.O. Rueda

Ruta D.O. Rueda

La ruta por D.O. Rueda se ubica en pleno corazón de Castilla extendiéndose a lo largo y ancho del margen izquierdo del río Duero y ofreciendo una clara muestra de la riqueza turística e histórica de esta región vitivinícola por excelencia.

Las condiciones climáticas y las características orográficas de sus suelos convierten a esta zona en privilegiada para el cultivo de la vid, especialmente la uva autóctona Verdejo, y confiere a sus vinos de una personalidad única con características inimitables. Sus orígenes vitivinícolas se remontan al siglo XI y, desde entonces hasta hoy, el cuidado de la vid y la elaboración de vino han dotado a esta tierra de una cultura y tradición que se ve reflejada en todos los aspectos de su personalidad, desde sus gentes a sus manifestaciones artísticas, sin olvidar, por supuesto, la gastronomía, que adquiere un papel protagonista. Se trata de un viaje imprescindible para todos aquellos que deseen conocer nuevas sensaciones, siempre con el vino y su entorno como protagonistas.

A nuestro paso encontramos antiguos templos mudéjares, conventos y monasterios o los Castillos-Fortalezas, que nos cuentan mil batallas libradas en campos de Castilla y la importancia político-económica de esta región en épocas anteriores, especialmente bajo la figura de Isabel La Católica.

La cocina de nuestras abuelas, elaborada con tanto mimo y cariño, llega hasta nuestros días con un aire renovado. La innovación se une a la tradición para sacar el máximo partido a unas materias primas de primera calidad. No dejes de probar el lechazo asado con Indicación Geográfica Protegida (IGP) o el cochinillo, ambos asados en horno de leña, las lentejas de La Armuñas y los garbanzos de Fuentesaúco o las setas y hongos que nos regala el otoño.
Te invitamos a degustar la selección de quesos elaborados a partir de leche de vaca, las cuajadas o el requesón, tan naturales como sabrosos. La repostería tradicional endulzará tu camino.

Bodegas en ruta

Qué visitar

Rueda

La Villa de Rueda está localizada en el sur de la provincia, a 40 km de Valladolid. Dentro del patrimonio histórico-artístico, cabe destacar la Iglesia de Nuestra Señora De La Asunción, considerada uno de los mejores ejemplos del barroco de la provincia de Valladolid, y declarada BIC (Bien de Interés Cultural) con categoría de monumento en el año 2013. Finalizada en el siglo XVIII, con trazado del arquitecto Manuel Serrano y portada y retablo mayor atribuídos a Pedro de Sierra. De especial valor son la colección de platería y el tríptico flamenco del siglo XVI, así como su órgano barroco con la tubería originaria completa del siglo XVIII.

La Ermita del Cristo de las Batallas (más conocida popularmente como Ermita de la Cuba), original y elegante construcción de planta octogonal, fue iniciada en el siglo XVI y terminada en el siglo XVIII.

Otra construcción de interés es la Ermita de San José, situada en un alto al este de la villa, también fue construida en el siglo XVIII. En su interior se conserva una pareja de retablos neoclásicos, desde ella se puede observar una bonita panorámica de la villa.
Rueda dispone de una amplia oferta hostelera con diferentes restaurantes y alojamientos y cuenta con numerosos comercios especializados en la venta de vinos y productos típicos de la zona.

La Primera mención histórica sobre la “Roda”, data del siglo X. Durante el siglo XVII, el rey Felipe IV le otorgó el título de villa. Desde entonces ya hay constancia documentable de la relación entre Rueda y el vino y por qué su vino es reconocido mundialmente.
En los siglos siguientes, Rueda experimentó una notable pujanza económica vinculada al comercio del vino. Un claro testimonio de la importancia de Rueda se refleja en las casas nobles blasonadas, fachadas modernistas y balcones que conforman un bello paseo para el deleite del visitante. Por todo ello, Rueda fue declarada Conjunto Monumental e histórico-artístico de España y Bien de Interés Cultural (BIC).
Como distinción a esta valiosa cultura y tradición vinícola, en el año 1977 se reconoce la “Denominación de Origen Rueda” y se aprueba definitivamente en 1980, siendo la más antigua de Castilla y León y estableciéndose la sede del Consejo Regulador D.O Rueda en la Villa.

Igualmente, en 1986, Rueda se convierte en la sede de la Estación enológica de Castilla y León.
Rueda cuenta con más de 20 bodegas ubicadas dentro del núcleo urbano, muchas de ellas son visitables y orientadas al Enoturismo, donde entre otras actividades, se puede descubrir el proceso de elaboración del vino y degustarlo.
Respecto a las festividades de la Villa, son varias las fechas señaladas. El 20 de enero se celebra San Sebastián, patrón de la villa y el 15 de mayo, San Isidro Labrador.
La festividad principal se celebra el 15 de agosto, en honor a Nuestra Señora de la Asunción con el singular encierro del “Toro del Verdejo”, tras el cual se ofrece a todos los asistentes un Verdejo completando el programa de festejos con desfile de peñas, fuegos artificiales, verbenas, concurso de cortes, etc.

Además, el segundo fin de semana de octubre se celebra la Fiesta de la Vendimia, declarada de Interés Turístico Regional en 2012 .Se trata de una reunión popular de exaltación del vino en la que participan tanto las gentes del pueblo y los alrededores, como numerosos turistas que se acercan a probar los vinos de esta zona, atrayendo a miles de personas.

Durante esta fiesta se celebran también la Feria del vino blanco y la Feria de la artesanía, además de diferentes actividades, actuaciones y espectáculos para todos los públicos.

La Seca

La Seca, La Cuna del Verdejo, con una población de alrededor de 1.100 habitantes, posee un patrimonio histórico, cultural y etnográfico que ofrece posibilidades para satisfacer diversos perfiles de visitantes, especialmente los que deseen conocer y explorar su oferta enoturística.

Se sitúa en el epicentro de la Meseta castellana, con un elemento paisajístico uniformado: El viñedo y el cultivo de cereal. En un enclave privilegiado, a 33 km de Valladolid y 10 km de Medina del Campo, es una opción para que sus visitantes complementen otros recursos del entorno. Su distancia a 170 km de Madrid, supone también una oportunidad, como su rápido acceso a vías rápidas de carretera y ferrocarril, lo que no impide que se haya preservado su identidad y que además proporcione una tranquilidad para las personas que buscan un ocio equilibrado de descanso y disfrute de los sentidos en un remanso de sosiego castellano.

Patrimonialmente, La Seca ofrece recursos como su iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, obra de Gil de Hontañón de mediados del s.XVI, donde podemos contemplar “La Virgen de la Pera” de Alejo de Bahía (hacia 1500), el altorrelieve de San Jerónimo obra de Francisco del Rincón (hacia 1600) y su órgano barroco en activo más grande de la provincia de 1790 obra de Antonio Ruiz Martínez. Destacables también la imagen iluminada del cementerio con la ermita del Cristo del Humilladero. La Seca es poseedora de tradiciones y festividades, que la permiten disfrutar de una vida sociocultural activa: Carnavales con sus Botargas y Mojigangas, Fiesta del Verdejo en abril con sus Premios Sarmiento a diversas manifestaciones culturales y artísticas, Muestra Nacional de Teatro, Fiesta de los Novillos, o los Programas de Estudio sobre Viticultura y Enología.
Protegida por la D.O Rueda, posee la mayor extensión vinícola de toda la Comunidad. Su principal actividad agroindustrial es el cultivo de uva Verdejo, iniciándose la plantación de viñas entorno al s.XVI y su posterior transformación en un producto final, vino de La Seca, que satisface los parámetros más exigentes. Sus tierras pardas y pedregosas, bebedoras de la cercana ribera del río Duero durante siglos, que junto con tradición y modernidad en sus más de catorce prestigiosas bodegas, ofrecen por todo el mundo sus mejores caldos de reconocido prestigio, y que pueden ser disfrutados a través de las Rutas Verdejas en la Oficina de Turismo del Ayuntamiento de La Seca.

Matapozuelos

Matapozuelos, está situado a escasos 36 kilómetros de la capital, ocupando un extenso territorio llano que se ve surcado por el ferrocarril que une las ciudades de Madrid y Valladolid. También es cruzado por los distintos cursos fluviales.

Lo primero que llama la atención es la inmensa torre que se eleva, casi desafiando al cielo de la Iglesia de Santa María Magdalena. Es un edificio del siglo XVI, aunque la portada y la torre son del XVIII. La otra construcción de cierta importancia es la Ermita de Sieteiglesias, a unos cinco kilómetros en dirección este. El entorno donde se encuentra es un «pequeño paraíso», debido a la cercanía del río y a la exuberante vegetación.

Las fiestas principales son las que se desarrollan el 22 de julio en honor a Santa María Magdalena y cuyos principales actos son los toros y encierros, al igual que las verbenas y diversos actos culturales.
La Virgen de Sieteiglesias también tiene su fiesta el 8 de septiembre con una multitudinaria romería en el entorno de la ermita.

El municipio además dispone de una exquisita hostelería y repostería, lo que permite degustar los pinchos de lechazo y conejo, así como la empanada de conejo, muy típica de esta localidad. Matapozuelos es la capital del conejo, título que ostenta desde hace diez años.
El atractivo turístico de Matapozuelos se ha visto acrecentado por esta oferta gastronómica complementándose con una amplia riqueza monumental y de costumbres propiamente castellanas.

Medina del Campo

Medina del Campo, la Villa de las Ferias, goza de una excelente situación geográfica, enclavada en el corazón de la D.O Rueda, es el núcleo económico, junto a la capital, más dinámico de la provincia, ese carácter ferial de los s. XV y XVI se conserva hoy en día no solo por la celebración de diversas ferias a lo largo del año, sino por la importancia del sector servicios, en particular el comercio del centro histórico comercial y de forma muy especial el sector del mueble, “Medina Ciudad del Mueble”. Unido a todo esto y como gran atractivo de esta actividad comercial perdura desde el s. XIX la tradición de la apertura del comercio en domingo siendo el día de descanso el jueves.

Villa histórica y monumental, personajes como los Reyes Católicos, Santa Teresa, Bernal Díaz del Castillo, Simón Ruiz, San Juan de la Cruz, Fernando de Antequera o Cristóbal Colón entre otros muchos están ligados a Medina del Campo. Su casco antiguo fue declarado “Conjunto Histórico- Artístico” en 1978; bien merece una visita el Castillo de la Mota, el Palacio Real Testamentario de Isabel la Católica, lugar en el que vivió, testó y murió la Reina castellana, el Centro Huellas de Pasión, las Reales Carnicerías o el Museo de las Ferias. Villa Termal, el Balneario Palacio de las Salinas.

Villa con dos declaraciones como fiestas de interés turístico: Nacional en el caso de sus tradicionales encierros e Internacional en el caso de su Semana Santa.
Villa cultural, por su gran actividad cultural y musical, con una atractiva agenda de eventos, en la que destacar la Semana de Cine, la Semana Internacional de Música o la Semana Renacentista.

Villa gastronómica, la cocina castellana tradicional, siendo el lechazo de tierras de Medina su producto estrella, regada con los excelentes caldos de la D.O Rueda.

Nava del Rey

Nava del Rey nace durante la repoblación cristiana del siglo XII como nava de Medina. La viticultura y la industria textil han sido la razón de ser, dinamizadas especialmente por las Ferias de Medina del Campo.

En 1560, Felipe II le exime de la jurisdicción medinense previo pago de casi 10.000 maravedíes por vecino, titulándose desde entonces Villa de la Nava del Rey. A partir de aquí, el desarrollo será constante y los sucesivos monarcas le concederán no pocos privilegios.

Este progreso queda patente en 1833 con el nombramiento de Nava del Rey como cabeza del homónimo Partido Judicial, así como la llegada del ferrocarril en 1864, que será un factor decisivo en las transacciones vinícolas con las regiones norteñas hasta 1960.

La progresión económica culminará en 1877, cuando el rey Alfonso XII, tras una visita a las Bodegas del Marqués de Viesca-Comisario Regio de Agricultura-, le otorga el título de Ciudad “teniendo en consideración la importancia y desarrollo creciente de Nava del Rey”.
A finales del siglo XIX la plaga filoxérica asoló el viñedo de Nava del Rey y comarca, que no se recuperó hasta bien entrado el siglo XX. Desde 1980, los históricos caldos navarreses se acogen a la D.O. Rueda.

Olmedo

Olmedo debe su nombre a la abundancia de olmos que existían en su término. La importancia que se daba a la villa, durante el Medievo se reeja en el refranero "Quién señor de Castilla quiera ser, a Olmedo de su parte ha de tener". Imprescindible visitar en Olmedo es el Parque Temático del Mudéjar de Castilla y León. Un espacio de ocio que se abrió en mayo de 1999. El parque ocupa una extensión de casi 15.000 m2 en los que se distribuyen veintiuna réplicas arquitectónicas a escala 1:8; construidas con ladrillos del tamaño de un dedo, y en el que podemos hacer un recorrido por el mudéjar castellano y leonés. Se pueden observar edificios tan alejados como el Castillo de la Mota o El Castillo de Coca, en apenas 5 minutos.

Pero si por algo es conocido Olmedo universalmente es por la obra lopiana “El caballero de Olmedo”. En la plaza de San Julián se ha abierto en el año dos mil cinco el Palacio Caballero de Olmedo, una visita lúdica, sensorial y emocional a través de Castilla, Olmedo, el Siglo de Oro, El teatro y Lope de Vega. Un auténtico viaje en el tiempo. Una inmersión sensorial en la historia que, empleando modernas técnicas expositivas, escenografías de acabado realista y con el apoyo de tecnologías de vanguardia, permitirá al viajero ser testigo de la historia.

El calendario festivo de Olmedo comienza el día 5 de febrero con la festividad de águedas, al que le sigue la Semana Santa local, después la cita es con Circolmedo, el segundo fin de semana de mayo, que dará paso en la tercera semana de julio a Olmedo Clásico, festival de teatro clásico en la villa del Caballero. El segundo fin de semana de agosto tiene lugar el Teatro Popular Caballero de Olmedo, momento en que los vecinos de la villa son los protagonistas, ellos encarnan a actores, figurantes, músicos y bailarines. Para concluir con los encierros tradicionales al estilo de la villa, declarados de interés turístico regional, que se celebran durante las fiestas patronales del 29 y 30 de septiembre en honor a San Miguel y San Jerónimo, y el 10 de octubre en honor a la Virgen de la Soterraña, patrona de villa y tierra.

Pozaldez

Citada ya en 1250 bajo el nombre de Pozollez como una de las parroquias dependientes de la Abadía de Medina del Campo y en 1256 con el de Pozoldes. En 1587 se le llama como Pozal de las Dos Iglesias, referencia que alude a la existencia de 2 parroquias en la villa, San Boal y Santa María.

Pozaldez es uno de los municipios que se encuentra dentro de la Denominación de Origen de Rueda, como así lo recuerda su nombre «Pozal de Hez» o «abundancia de vino», contando con el testimonio subterráneo de más de 100 bodegas que horadan casi un 50% del suelo municipal. Se encuentra a 44 kilómetros de Valladolid, dentro del itinerario que marca la vía férrea que une Madrid con Irún.

Como monumentos a destacar: La iglesia de Santa María, del s.XVI, de mampostería y ladrillo; la iglesia de San Boal con su estilizada torre y ábside mudéjar; la Ermita de la Virgen de los Remedios y la Fuente del Caño de 1790. Pozaldez se encuentra además, dentro de la llamada ruta del mudéjar, y tiene una de las iglesias más características en cuanto a este estilo se refiere, la Iglesia de San Boal, situada en la parte más alta del pueblo y cuyo ábside es lo único que se conserva de la iglesia románico-mudéjar. Destaca además el órgano barroco y el retablo renacentista del altar. Otros edificios, son la Iglesia de Santa María y la Ermita de los Remedios.

Por último, su oferta turística se completa con la existencia de una casa rural y de un restaurante donde probar un riquísimo lechazo castellano. Las fiestas se completan con un tradicional Verano Cultural durante los meses de julio y agosto, donde aparte de los tradicionales actos culturales, se desarrollan también actos festivos, como verbenas o suelta de vaquillas, destaca dentro del Verano Cultural la Recreación Histórica de Pozaldez del siglo XVIII: “El caño se viste de época” en el mes de agosto. Previamente a esta festividad, se habrá celebrado el 20 de mayo, San Boal, donde las peñas se harán dueñas de las calles, con bailes, diversos juegos y carruseles.

Serrada

Situada en una encrucijada entre cuatro caminos: Valladolid, Medina del Campo, Tordesillas y Olmedo, Serrada tiene un enclave privilegiado en la ruta. Forman el paisaje, suaves extensiones de viñedo identificados con su entorno.

Los primeros datos que tenemos de Serrada se remontan a épocas visigóticas, a tenor de unas excavaciones realizadas en las que aparecieron diversos objetos correspondientes a los primeros años de ocupación visigoda de la Península. Es en la Edad Media cuando comenzamos a tener noticias del pueblo actual y a partir del siglo XVI cuando se hace patente el predominio vitivinícola en la Villa, por lo que la herencia cultural guarda una estrecha relación con el cultivo del viñedo y la producción del vino.

En el año 1697 Carlos II concede el Privilegio de Villa a Serrada, por ello los hitos en la evolución no vienen dados por acontecimientos reseñables en las crónicas del reino, sino por hechos tan concretos, vivos y pegados al suelo como fue la expansión del viñedo en el término. Serrada es arte: en los últimos años decenas de artistas llegados de todo el mundo han ido depositando sus esculturas y pinturas en la calle y paredes del municipio. Serrada es un Museo al Aire Libre, un lugar donde conviven formas antiguas en el continente con formas nuevas en los contenidos, un espacio abierto a la libertad creativa: libertad para el artista y, sobre todo, libertad para el observador.

Tordesillas

Situada junto al Duero y en un nudo de comunicaciones, es un lugar privilegiado lleno de historia, arte y tradición. Aquí se firmó el Tratado de Tordesillas en 1494 entre Castilla y Portugal durante el reinado de los Reyes Católicos

En el año 1509, llegó la reina Juana I de Castilla, y en el casi medio siglo en el que estuvo recluida, por aquí pasaron Carlos I, Felipe II y otros miembros de la familia real. Tordesillas también fue protagonista durante las Guerras de Sucesión por el trono de Castilla, de las Comunidades o de la Independencia. La villa fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1977 y destacan museos y edificios como el Real Monasterio de Santa Clara, antiguo palacio real y uno de los mejores ejemplares de arte mudéjar en Castilla, las Casas del Tratado, la iglesia de San Antolín, convertida en museo de arte sacro, el Museo del Encaje, las iglesias de Santa María y de San Pedro, la Plaza Mayor y el majestuoso puente medieval.

Tordesillas es tierra de buen vino y buen yantar, forma parte de la D.O Rueda y cuenta con una gran infraestructura de restaurantes y alojamientos. Además su territorio está incluido dentro del Espacio Natural “Riberas de Castronuño-Vega del Duero” y algunas de las rutas más relevantes de Castilla y León pasan por la localidad, como el Camino Natural del Duero o el Camino de Santiago del Sureste.

A lo largo del año se celebran numerosos eventos como la Concentración de Motos “Motauros”, la Llegada de la Reina Juana, la Semana Santa, el Día del Tratado, las Fiestas Patronales, el Mercado de la Edad Media y el Concurso de Tapas “Todos los Santos”, etc.

Castroñuno

Castronuño es un municipio situado al suroeste de la provincia, a 56 km de Valladolid, rodeado por el meandro más grande que describe el río Duero. Cercano también, a Toro, Tordesillas o Medina del Campo.

Las Riberas de Castronuño fueron declaradas reserva natural en 2002 por ser lugar de reproducción y refugio de una gran variedad de especies, algunas de ellas amenazadas como la garza imperial o el aguilucho lagunero. Es el único espacio protegido de la provincia de Valladolid. La Casa de la Reserva, situada en el Parque de La Muela, recibe a los visitantes que quieran descubrir este parque natural.

Entre sus otros recursos turísticos se encuentra la Iglesia Santa María del Castillo, ubicada en el mismo parque. Fue fundada en el S-XIII por el prior Hernán Rodríguez de Balboa para albergar las reuniones de La Orden Militar del Hospital de San Juan de Jerusalén y como espacio funerario para él y los demás comendadores. Es un edificio tardorrománico que alberga en su interior un cristo de los llamados “crucificados patéticos” del S- XIV. Su postura hace de él una talla muy singular.

Entre otros atractivos se encuentran diferentes rutas de senderismo como La Senda de los Almendros, La Ruta de la Cañada (ideal para recorrer en bicicleta), el GR-14 o el Camino de Santiago de Levante. Hay albergue para el descanso del peregrino.
La construcción del Embalse de San José hace posible la existencia de una playa fluvial, perfecta para refrescarse en época estival, además existe un parque acuático muy cerca de la playa.
En uno de los márgenes del río, se encuentra el Escenario Deportivo de Pesca de Castronuño que dispone de 45 puestos de madera para los aficionados.

En el pueblo hay multitud de bodegas excavadas en tierra en las que sigue elaborando el vino de manera tradicional. En Castronuño aún cultivan la variedad de uva Albillo Real, autóctona de la zona.

Fresno el Viejo

  • MUSEO ETNOGRÁFICO “DE ANTAÑO A HOGAÑO”: Interesante para todas las edades, para que los niños y los jóvenes de ahora vean cómo vivían los jóvenes del pasado y para que los mayores recuerden una etapa de sus vidas no muy lejana.
    Alberga en su interior curiosos objetos de labranza, utensilios utilizados en oficios tradicionales y en el hogar.
  • IGLESIA DE SAN JUÁN BAUTISTA(siglo XII): Monumento Nacional, de estilo románico-mudéjar, con toques góticos y barrocos. Se aprecia bien la división entre los dos estilos, la sobriedad y equilibrio del románico y el color y frescura del mudéjar.
    Merece especial atención las pinturas murales de la bóveda y el frontal del Ábside Mayor de estilos gótico-lineal y románico que han sido halladas tras la restauración de la iglesia.
  • AULA DE LA NATURALEZA “CAÑADA NATURAL”: Enmarcado dentro de un palomar, se puede contemplar toda la flora, fauna, micología de nuestro entorno.
    • En el aula podemos ver:
      • Cómo viven las palomas dentro de un palomar.
      • Todos los habitantes de un pinar, desde una libre, un azor, un cuervo, diferentes setas hasta las diminutas hormigas.
      • El antes y el después de nuestro río Trabancos.
      • Peces, anfibios, patos, zorros, conejos, etc….
      • Una tarde de verano en nuestro campo decorado con avutardas, perdices y cinas de paquetes de paja
      • Animales disecados.
      • Sala de juegos.
      • Sala de audiovisuales.

Hornillos de Eresma (Hornillos)

Hornillos de Eresma se sitúa a 35 kilómetros de la ciudad de Valladolid, junto al río Eresma, rodeado todo él de pinares. Es precisamente este río, uno de los lugares más atractivos de la zona, ya que aparte de constituir un auténtico vergel, presenta una playa, conocida como "Valdigüete".

Entre su caserío de ladrillo viejo y adobe, destaca su único edificio de cierta relevancia, la Iglesia de San Miguel. Es una construcción del siglo XVII, barroca, de ladrillo, incluida su torre. Sólo la Cruz que hay a la entrada es de piedra. En el interior destacan tres retablos barrocos y el que se ubica en el altar mayor alberga la imagen de San Miguel Arcángel, una obra del imaginero Juan de Juni.

El 24 de agosto, celebran la festividad de San Bartolomé, donde las verbenas, los juegos para los más pequeños y todo tipo de actividades culturales y deportivas componen el cartel de fiestas, siempre sin olvidar a la peñas que llenan de color las calles. Previamente, habrán celebrado el 1 de junio la Virgen de la Luz, donde se organiza una populosa merienda en el campo amenizada después por un concurrido baile.

El entorno natural junto al Eresma y sus pinares, hacen que el alojamiento en las casas de turismo rural (www.puentesmediana.com) del pueblo sea de lo más apetecible.

Madrigal de las Altas Torres

La muy noble, imperial y coronada villa de Madrigal de las Altas Torres, es uno de los pueblos que se encuentran en la llanura castellana de la Moraña abulense.

Madrigal se define por su rico conjunto monumental, por lo incierto de sus orígenes, y por una serie de acontecimientos históricos. Pero sobre todo es conocido por ser cuna de la reina Isabel I de Castilla, la Reina Católica.
El origen de la villa es un secreto tan bien guardado como el de la muralla, a lo largo de la reconquista, Madrigal pasa de ser dominio musulmán a ser dominio cristiano y viceversa, en varias ocasiones.

El esplendor de Madrigal se alcanzará con la elección por parte del rey D. Juan II como lugar para construir su palacio, monumento donde en 1451 nace la Reina Isabel la Católica, y que más tarde sería transformado en el Convento de las Agustinas de Santa María de Gracia. En 1476 fue la segunda ocasión en la que se convocan Cortes en esta villa, y fue el momento en el que se jura a Isabel como heredera.

Madrigal estaba considerada, por su situación, población y la presencia continuada de los Reyes, una de las más importantes villas del Reino de Castilla. Pero a partir del siglo XVI la villa entra en un periodo de decadencia extinguiéndose sus años de esplendor y cayendo en un olvido cada vez más acusado, aunque cuenta con las huellas de un pasado marcado por su riqueza, los monumentos que se conservan y una amplia lista de personajes ilustres que dejaron huella entre sus muros.
Desde entonces su estructura urbana ha permanecido casi inalterada conservando el trazado medieval de tipo radial, con dos centros: la Plaza de Santa María y la Plaza San Nicolás, de las que irradian sus calles empedradas. Sus características geográficas definen un ecosistema de gran valor ecológico albergando uno de los paraísos ornitológicos más valiosos de Europa.

En la actualidad es el más importante pueblo de Ávila, en cuanto a la producción de vinos de Denominación de Origen de Rueda se refiere, ya que cuenta con unos medios muy favorables a lo largo de sus 47 hectáreas de viñedo de uva verdejo, que por su clima continental, aporta a los vinos blancos un sabor con matices de hierba de monte bajo, toques afrutados y una apropiada acidez.
En la época estival, Madrigal de las Altas Torres llega a duplicar su población compuesta por 1.721, para seguir deleitándose con su grandeza histórica de la que habla su patrimonio monumental y los grandes personajes históricos ligados a esta tierra.
BODEGA DE LOS FRAILES: Estamos ante una bodega monumental, por sus trazas y elementos arquitectónicos. Histórica tanto por la cronología de su construcción como por la datación milimétrica recogida en los libros de fábrica conservados por la Provincia Agustiniana de Castilla.

Los frailes del convento de San Agustín Extramuros de la villa de Madrigal, poseían riquísimas extensiones de majuelos. La variedad de uva trabajada era el verdejo. Cuando las bodegas del convento se quedan pequeñas para albergar la producción del vino, los frailes deciden construir una nueva, para ello eligen la parte más alta del pueblo, junto a la “carra Medina”, donde la peña es más sana y fuerte y está exenta de humedades. Dicho terreno permite construir el lagar encima, para poder ahorrarse costes de transporte.
Cuando los frailes acometen la construcción, lo hacen partiendo de una bodega ya existente, en 1732. Tenemos este dato reflejado en el cañón que podríamos denominar “el gótico”, por su bóveda apuntada.
Tenemos que remontarnos a 1737 para datar los “cuatro arcos grandes” que se realiza en el cañón que está debajo del lagar, de los que tomará su nombre, el cañón de los arcos. En 1751 los frailes pagan 800 reales por alargar 22 pies lo que ellos llaman, como el Cañón Chico.

La última fecha que aparece en la cronología de la construcción de la bodega de los frailes es el 1766, teniendo la referencia de que las obras duraron 34 años.

Mojados

La villa de Mojados es una de las poblaciones más relevantes de Valladolid, situada a 27 kilómetros de la capital, enclavada en un lugar privilegiado en el margen del río Cega, afluente del Duero, rodeada de extensos pinares y dotada de bellos parques y jardines en su casco urbano.

No podéis dejar de visitar:

  • La Iglesia de San Juan Bautista, uno de los principales exponentes de la arquitectura mudéjar de la región, construida a finales del siglo XIII y durante el siglo XIV.
  • La Iglesia de Santa María, edificación mudéjar del siglo XIV.
  • Casa-Palacio Conde de la Patilla, edificado a finales del siglo XV, conserva el encanto y características de la época.
  • Puente Viejo, de 1575 y por mandato de Felipe II.
  • Ermita Santo Cristo del Humilladero y Santuario Nuestra Sra. de Luguillas.
  • La Fuente del Caño.
  • Las fiestas principales de la Villa son la Cabalgata de los Reyes Magos y Belén viviente; los carnavales; la Semana Santa; el 23 de Abril, celebramos San Marcos con una Romería a la Ermita Virgen de Luguillas; en Mayo conciertos de primavera de la Coral Villa d
  • Mojados; el 1 er fin de semana de Junio la tradicional ruta de tapas en los bares y restaurante de la localidad; el 13 de junio San Antonio, fiesta local; 1er fin de semana de julio, la recreación histórica (1517) Mojados, Corazón de un Imperio; 8 de septiembre,
  • Romería a la Ermita de Luguillas y tradicional paella benéfica; el 1 er fin de semana de octubre las fiestas y feria taurina Nuestra Sra. del Rosario; en noviembre fin de semana musical en honor a Santa Cecilia.

Valdestillas

Muy próximo discurre el río Adaja, sobre el que se alza un puente romano con añadidos posteriores. En la iglesia de Santa Mª del Milagro se conserva un retablo barroco del s.XVII. Ermita del Cristo del Amparo, con un Cristo en su interior del s.XVII

Valdestillas se encuentra a unos 20 kilómetros de Valladolid, rodeado todo él de pinares, en el Valle del Adaja, cuyo río a la altura del pueblo es remansado para conseguir un pequeño salto de agua que permite la instalación de una central hidroeléctrica.
Su edificio más importante es la Iglesia de Nuestra Señora del Milagro.

Del siglo XVIII con restos del XVI como su ábside de planta poligonal. El resto del edificio se configura en torno a una nave cerrada por una bóveda de cañón con lunetos y donde el crucero se cubre con bóveda de arista con yeserías barrocas y decoración de triángulos mixtilíneos y temas vegetales.

En el interior destaca el retablo mayor, obra de Pedro de Correas, del siglo XVIII, donde aparte de otras figuras procedentes de un retablo anterior, destaca la imagen de la patrona y titular de la iglesia.
Además existe otro retablo barroco con una impresionante Inmaculada del siglo XVII, un Cristo crucificado en la sacristía y un crucifijo de marfil del XVII.
El otro edificio de cierta relevancia es la Ermita del Cristo del Amparo, un pequeño templo con espadaña y portada de medio punto, con un Cristo en su interior del siglo XVII.

Cervantes pasó por Valdeastillas entre 1590 y 1610, ya que aquí se situaba la fonda posada más importante y conocida entre Madrid y Valladolid, y debido a ello nombra a la villa en La ilustre fregona y en El coloquio de los perros.
La fiesta grande del pueblo se desarrolla el 9 de mayo, en honor de la Virgen del Milagro. En el amplio programa de festejos no faltan los fuegos artificiales, las verbenas, los toros, los encierros nocturnos ni el tradicional concurso de cortes.
Existe un parque recreativo, llamado «El Tamarizo», donde se puede disfrutar de un día en plena naturaleza. Cuenta además con instalaciones propias de ello, como mesas, barbacoas y columpios. Su ubicación está en la carretera de Portillo.
La oferta turística del llamado en otro tiempo «Valle de las Astillas», por el gran número de árboles madereros habidos en la zona, se completa con la existencia de alojamientos de turismo rural y varios restaurantes.
Valdestillas ya es miembro de la Red de Cooperación de las Rutas Europeas de Carlos V.

Viillanueva de Duero

Villanueva de Duero, a tan solo 18 kms. de Valladolid, se encuentra delimitando su término el río Duero y cruzado por el Adaja, lo que ha generado unos bellos parajes naturales.

La historia de Villanueva de Duero está marcada por la existencia de la Cartuja de Aniago, a unos 3 Kms. del municipio. Las huellas de su importante historia se ven reflejadas en la Casa de Aniago y el Palacio de los Marqueses en el propio municipio y los restos de la única Cartuja de la provincia de Valladolid habitada por la orden de los cartujos durante casi 4 siglos y que lo convirtieron en un importante lugar de peregrinación por su Sagrario – Relicario y la Virgen de Aniago.

Con la desamortización de Mendizabal en 1835 todas las posesiones de La Cartuja se disgregaron, encontrándose localizada una significativa parte en la propia Iglesia de Nuestra Señora de la Visitación. En dicha iglesia parroquial destaca la imagen de Nuestra Señora de Aniago entre otros retablos, bustos relicarios e imágenes traídas directamente desde La Cartuja.

Las buenas cosechas de sus viñedos durante los siglos XVII y XVIII han dejado huella en el municipio a través de las distintas edificaciones que nos podemos encontrar paseando por dicho municipio, casas de labriegos y casas nobles con sus escudos que guardan su estructura original a base de ladrillo.

Sus viñedos, campos y pinares han propiciado la existencia de rutas de senderismo por su importante variedad en cuanto a flora y fauna. Destacamos la Ruta de la Cerviguera y las recientes Rutas de Delibes.

Villaverde de Medina

Aquí pasó su infancia Alfonso V el Magnánimo, rey de Aragón. Situado en una pequeñísima hondonada, se encuentra Villaverde, un pueblo nacido al amparo de la unión de tres aldeas, Romaguitardo, Dueñas y Carrioncillo. Una visita por el pueblo nos descubre la Iglesia de Nuestra Señora del Castillo, edificio cuya cabecera es renacentista del siglo XVI y el resto del conjunto es barroco del XVIII. Se trata de un edificio ladrillo, al igual que su torre, y su única nave está cubierta por una bóveda de cañón con lunetos. Además de las interesantes pinturas de la sacristía, hay que señalar el retablo del altar mayor, obra de G.Fernández así como otros cuatro retablos interesantes del mismo autor.

Hacia el norte de la localidad, y pasando la vía del tren, se llega a unos tres kilómetros, a la Ermita de Carrión. Una ermita de ladrillo, ubicada en un lugar donde el principal componente es la vegetación, y donde se puede pasar un día de campo en las mesas y barbacoas habilitadas en este lugar., además existe un pequeño manantial.

Sus fiestas más significativas son las de San Gregorio del 8 al 11 de mayo, donde varios grupos de música vienen a cantar al pueblo, y organiza una gran paella para más de mil comensales. Celebran también la Virgen del Carmen el fin de semana más próximo al 16 de julio. Esta festividad, es de carácter más taurino, con las tradicionales verbenas y los encierros.

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